

El fuego se extinguió, el dolor se alivió.
Ser un sanador del fuego significa calmar la quemadura, ya sea física o energética.
Este antiguo arte es eficaz para quemaduras térmicas, secuelas de radioterapia, quimioterapia, terapia hormonal, herpes zóster, inflamaciones, dolores postoperatorios y muchas otras dolencias...
Cómo se desarrolla un tratamiento:
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Por favor explícame la naturaleza del dolor y su localización.
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Me conecto contigo, donde quiera que estés.
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Utilizo oraciones y gestos energéticos para “cortar el fuego” y calmar la inflamación.
El alivio suele sentirse en los primeros minutos, a veces en las horas siguientes.
Duración :
Desde unos minutos hasta unos quince, dependiendo de la gravedad.
El tratamiento puede repetirse 1 o 2 veces al día durante el período crítico.
Resultados :
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La sensación de ardor desaparece.
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El enrojecimiento se está desvaneciendo
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La piel se cura más rápido
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El sueño y el estado de ánimo están mejorando.
Los efectos pueden ser graduales: el seguimiento diario suele ser útil durante los primeros días.
Precio:
El primer tratamiento para la misma enfermedad cuesta 60€, y luego proporciono estos tratamientos mediante donación voluntaria durante el tiempo que sea necesario para que todos puedan beneficiarse.