

Mi nombre es Victoria
El legado...
Mi enfoque
La transmisión
Se dice que algunos regalos trascienden el tiempo…
Lo he usado desde que nací.
Mi bisabuela, consciente de su inminente partida, tomó mis manos y me transmitió sus conocimientos ancestrales en total silencio.
Yo tenía siete años.
Finalmente, estas cuatro palabras: «Tú también sanarás». Poco a poco fueron arraigándose y creciendo conmigo.
Crecí. Aprendí. Estudié: plantas, energías, física cuántica, leyes familiares… Experimenté. Trabajé duro. Me sumergí en este mundo hasta que lo asumí como mío.
En mi familia, las mujeres siempre han sido sanadoras. Revisando nuestros registros familiares, encontramos sanadoras desde 1830. Personas debilitadas venían de todas partes a consultarlas.
Sigo con orgullo sus pasos. Combino las tradiciones del pasado con un enfoque moderno: terapias energéticas, apoyo al bienestar y los beneficios naturales del aloe vera.
Mi papel es simple: ayudar a cada ser vivo a recuperar su equilibrio, su energía vital y la confianza en el poder de la vida.
Lo que transmito no proviene solo de mí. Es el recuerdo de todas aquellas mujeres que, antes que yo, amaron, oraron, cuidaron y difundieron luz.
Hoy me toca a mí.
Mañana se lo transmitiré con calma y confianza a mi hijo Bastien.